sábado, 25 de agosto de 2007

MEMORIAS DE UN ADOLESCENTE


Pasé y paso muchos buenos momentos aquí, en la casa forjadora de jóvenes emprendedores y tenaces luchadores en la búsqueda del desarrollo y bien común.
7 años no pasan en vano, las experiencias vividas han hecho de este jovencillo, un hombre hecho y derecho, aunque algo torcido, pero firme en los objetivos que te traza un colegio cada vez más competitivo.
Sus colores: Negro de seriedad y elegancia, rojo por la pasión que le ponemos a cada actividad y amarillo por la alegría que vive en nuestra promoción.
Si hay algo que agradesco a la vida, es haber llegado a este colegio que ha consumido la cera de mi cuerpo y de él hizo brotar la llama más ardiente y luminosa.
Gracias Humboldt

LEYES DE LA VIDA

Quién no ha soñado con alcanzar las estrellas sin haber temido por una caída desde el cielo.
Cuántas veces hemos suspirado por un auto nuevo o por un traje espectacular pero habiendo sufrido por vaciar la billetera. Toda meta, gran sueño, por más vano que sea este, implica siempre un esfuerzo, desconsuelo y hasta rabia, pero siempre acompañado de felicidad y sarisfacción...La vida es una mixtura de sensaciones y emociones que hacen más rica nuestra existencia terrenal.

lunes, 20 de agosto de 2007

INTEGRACIÓN: Identidad y cultura

Mucho se habla de la riqueza cultural, geográfica y la biodiversidad que posse el Perú...Y ante tanto recurso, en especial humano, cómo es que el Perú sigue mendigando, sufriendo a pesar de estar confinado a un banco de oro.

Ante este desaire, mucho afirman que nuestro talón de Aquiles se encuentra en nuestra falta de identidad, cosa que es un carso error pues todo ser humano como toda colectividad define siempre un modo de ser, pensar, comportarse, poseemos rasgos propios, originales.
En sí, el Perú es un producto de muchas identidades, sin embargo, no todas convergen en una identidad única nacional.

Pertenecemos al estado peruano, vivimos en su territorio y estamos regidos por sus leyes...Pero no vivimos dentro de una nación, nuestro multiculturalismo no se integra.

Y es que no importa el psasado milenario, majestuoso de una civilización de admiración; cuando nuestra realidad es trágica y pobre.
Bien decía Basadre: "Aunque es tan rico y complejo el pasado del Perú, lo que importa sobretodo, no es lo que fuimos, sino lo que podamos ser".
Aseguremos nuesto futuro y cambiemos el presente, educando a la generación...Consolidemos una sobre la base de nuestra riqueza cultural y heterogeneidad en la cual participen todas las formas de cultura por más minoritarias que estas sean. Por ello, para lograr una educación efectiva, debemos "Construir la escuela desde la diversidad y para la igualdad".

jueves, 16 de agosto de 2007



Colegios Pre Universitarios


Durante mucho tiempo los colegios particulares más prestigiados, tanto laicos como religiosos, hispanohablantes y bilingües, han vivido de su prestigio creyendo que tenían la exclusividad de la buena educación a la que definían como "integral". Al promocionarla hacían mención a su oferta en valores, tecnología, dominio del inglés, apoyo psicológico, etc. Sin embargo, muchos padres y alumnos han estado insatisfechos con estos colegios, por sus tortuosos sistemas de admisión, cuotas de ingreso y extraordinarias, elevado número de alumnos por salón, rigidez de los profesores, falta de innovación, indiferencia frente a problemas sociales y emocionales de los alumnos, la escasa tolerancia a las imprevistas dificultades económicas familiares que impedían el pago oportuno de pensiones, y tantas cosas más. Pero al no tener al frente otras alternativas prestigiadas, tuvieron que conformarse con mantener en ellos a sus hijos. Estos colegios de pronto se han asustado al descubrir que están perdiendo decenas de alumnos al año, que están migrando a otros colegios, especialmente los denominados preuniversitarios. Estos colegios no tienen ofertas muy pomposas. Se limitan a ofrecer una metodología de estudio que les asegure a los alumnos el ingreso a la universidad. No pretenden publicitar la educación integral, valores, inglés, tutoría y demás. Eso se lo dejan a los colegios tradicionales. Simplemente ofrecen dar ventajas para el ansiado ingreso a la universidad, que se constituye en el logro más tangible que los padres esperan que sus hijos obtengan luego de egresar de la secundaria. La reacción de muchos de los colegios afectados ha sido la de atacar a los nuevos rivales, atribuyéndoles ser los portadores de un peligroso modelo de instrucción al estilo de las academias preuniversitarias, que no toma en cuenta la formación integral de los alumnos. Sin embargo, esta crítica no les ayuda a detener la fuga de alumnos que pasan de los colegios tradicionales hacia los colegios preuniversitarios. Sus promotores aún no han entendido que si los padres retiran a sus hijos de un colegio para colocarlo en otro por razones distintas a la económica, es porque no están satisfechos con la educación. Parece que llegó la hora para que los colegios tradicionales, en lugar de atacar a los preuniversitarios, oferten algo que pueda superarlos. De lo contrario van a desgastar inútilmente municiones criticándolos como se hace con la televisión, pero sin hacer nada que revierta la migración de sus alumnos. Los colegios preuniversitarios han venido para quedarse, para apropiarse de un espacio del mercado educativo que estaba vacío. Lo mejor que se puede hacer es reconocerlos como una alternativa que las familias perciben como legítima, y diseñar ofertas suficientemente atractivas y poderosas como para retener a sus alumnos y eventualmente captar a muchos más.

lunes, 13 de agosto de 2007



ÁNGELA ADÓNICA

Hoy me he tendido junto a una joven pura

como a la orilla de un océano blanco,
como en el centro de una ardiente estrella
de lento espacio.
De su mirada largamente verde
la luz caía como un agua seca,
en transparentes y profundos círculos
de fresca fuerza.
Su pecho como un fuego de dos llamas
ardía en dos regiones levantado,
y en doble río llegaba a sus pies,
grandes y claros.
Un clima de oro maduraba apenas
las diurnas longitudes de su cuerpo
llenándolo de frutas extendidas
y oculto fuego.